Siempre me quedará la duda de por qué decidiste marcharte, dejándome desnuda ante lo que había sido sin ser, de lo que podía haber sido siendo…
Y aun habiéndome apartado de tu cuerpo, seguía muy cerca de tus latidos... ¿qué será eso que me dice que no me separe de tus recuerdos ni de tu vida? Eso que hace que te vea en cada rincón de mi cuerpo, donde tus dedos dejaron cicatriz por cada poro que acariciaron…
Y es que ni tú ni yo sabíamos el por qué de aquella situación, pero en el fondo los dos queríamos estar juntos. No había ni mesa donde jugar pero los dos queríamos hacerlo. Y aunque tú no apostaste nada, supongo que yo lo hice por los dos. ..

